14 casos en los que el seguro a todo riesgo no te cubrirá

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En España hay alrededor de 24,5 millones de turismos asegurados, de los cuales más de un 30% están cubiertos por un seguro a todo riesgo, según datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras. Pero no siempre están seguros.

Más allá de que no en todas las ocasiones merece la pena contratar una póliza a todo riesgo, lo que conviene saber es que hay unas cuantas circunstancias en las que prácticamente ninguna aseguradora cubrirá al conductor, por muy elevada que sea la prima que esté pagando anualmente.

1. Conducir ebrio. Ninguna compañía se ocupará de los daños propios en el coche de un conductor que haya causado un accidente bajo los efectos del alcohol. Tampoco si ha tomado drogas o conduce teniendo el carné retirado.

2. Demasiada gente. Ocurre lo mismo cuando el vehículo transporta más pasajeros de los permitidos. La mayoría de los turismos están homologados para cinco ocupantes (incluido el conductor). Los hay de siete plazas, pero también de cuatro (los minicoches urbanos).

3. Daños a mala fe. Ninguna seguro a todo riesgo cubrirá los daños causados voluntariamente por el asegurado, para lo cual la labor de los peritos (y en ocasiones los detectives contratados por el seguro) resulta fundamental.

4. Retrasos en los pagos. Tampoco es buena idea retrasarse en el pago de la prima. Se corre el riesgo de que la compañía aseguradora no quiera cubrir siniestros.

5. Choques con familiares o vecinos. Cuidado, porque las compañías sospechan. Lo más común es que no quieran arreglar los desperfectos de un vehículo cuando se haya producido un choque entre familiares porque, por defecto, consideran que hay intención de fraude. Ninguna de las dos compañías (la del familiar culpable y la del que no lo es) querrán hacerse cargo de nada. Algunas, incluso, ponen pegas (y detectives) cuando se produce un incidente entre vecinos o compañeros de trabajo.

6. Menores de 25 años. Los conductores jóvenes no lo tienen fácil con los seguros: las pólizas son más altas y algunas compañías directamente ni siquiera los quieren admitir. Por eso hay quien recurre a asegurar el coche a nombre de otra persona. Es un error. Cuando un menor de 25 años tiene un accidente sin figurar en la póliza, casi ninguna aseguradora se hace cargo de los daños propios ni los de terceros.

7. Sin la ITV. La Inspección Técnica de Vehículos es obligatoria a partir del cuarto año de vida del coche. Si no pasas la ITV, aparte de arriesgarte a una multa, en caso de accidente o avería tu compañía de seguros no querrá saber nada de ti.

8. Carreras (legales o ilegales). Si participas con tu coche en carreras, ya sean rallies o pruebas en circuito, deberás contar con un seguro específico. Cae por su propio peso que las compañías no te cubrirán si participas en carreras ilegales.

9. Ojo en los muelles. No es lo más habitual conducir en un muelle, al borde del mar, pero más vale tener cuidado. Muchas aseguradoras no responden si le pasa algo a tu coche. Al viajar en ferri, por cierto, el automóvil queda cubierto por el seguro del barco.

10. Fuera de pista. Los todoterrenos y algunos SUV están preparados para circular por pistas de tierra, pero no todas las compañías se hacen cargo de esta circunstancia. Asegúrate de que el seguro te da asistencia mecánica o cubre los gastos ocasionados por un accidente. De lo contrario, mejor será que contrates una póliza especial

11. Omisión del deber de socorro. Desatender a un herido es un delito y, además, un argumento que utilizan las aseguradoras para no pagar los daños ocasionados en tu coche en caso de que huyas del lugar del accidente. Sí se hacen cargo de los daños de terceros.

12. Catástrofe nacional. Si uno se pone en lo peor, tu coche puede sufrir daños por inundación, terremoto, temporal marítimo, erupción volcánica, huracanes, terrorismo, motines, accidente nuclear, manifestaciones o huelgas… En caso de catástrofe, olvídate de tu compañía y llama directamente al Consorcio de Seguros.

13. Coches modificados. Debes comunicar al seguro cualquier cambio que hagas en tu coche porque, de lo contrario, podría negarse a pagar daños (en el mejor de los casos, cubriría solo lo que venía de serie). Como solución, se puede recurrir a los seguros para coches tuneados.

14. Robo del vehículo. Si te roban el coche y el ladrón causa un accidente, la reparación de los daños personales y materiales que origine correrán a cargo del Consorcio de Compensación de Seguros que, una vez identificado legalmente el culpable, podrá exigirle que asuma estos daños.

Fuente: ELMOTOR

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